Participación ciudadana en la gestión institucional

Actualmente las administraciones públicas enfrentan nuevos desafíos, que se caracterizan por la desconfianza hacia las instituciones, exclusión de la ciudadanía en el diseño e implementación de políticas públicas, y la insuficiente capacidad de los gobiernos de resolver los problemas públicos y lograr el desarrollo con igualdad y sostenibilidad. El descontento de la ciudadanía se ve reflejado con la intensificación de movilizaciones, protestas y estallidos sociales del último tiempo, que podrían incrementarse tras los efectos generados por la crisis económica y sanitaria dejada por el Covid-19 y las medidas de recuperación que emprendan los gobiernos.

De acuerdo a lo anterior, los asuntos públicos no pueden seguir siendo gestionados como siempre y se requiere de una nueva gobernanza que reúna, dentro de otras, las siguientes características: que sea eficaz, es decir, que resuelva los problemas públicos complejos; inter-sectorial, en donde múltiples sectores colaboren y trabajen en conjunto; inter-nivel, que exista efectiva coordinación entre los diferentes niveles del estado (nacional, intermedio y local); Inter-temporal, con planificación de corto, mediano y largo plazo que trasciende los periodos de gobierno; multi-actor, con el involucramiento de múltiples partes interesadas, en un mundo de poder compartido; que cree valor público significativo, protegiendo y promoviendo los valores públicos deseados.

La creación de valor público requiere del involucramiento de la ciudadanía, porque es ésta la que determina si se está creando ese valor, es decir, si se están solucionando los problemas demandados por las personas y se está mejorando el bienestar de la sociedad.

Es reconocida la necesidad de involucrar a la ciudadanía en los asuntos públicos, sin embargo, muchas iniciativas se quedan en la creación de instancias consultivas, como consejos ciudadanos, con representación permanente de ciertos grupos que buscan principalmente relevar las demandas sentidas por la ciudadanía. Sin embargo, la participación en la gestión institucional podría ir más allá de un nivel consultivo y que garantice el involucramiento de todo ciudadano que quiera expresar su sentir con los bienes y servicios que entrega el Estado.

De acuerdo con lo anterior, queremos invitarte a ser parte de esta discusión. Durante agosto y septiembre iremos haciendo preguntas guía, para que nos des tu opinión y hagas los cuestionamientos necesarios para seguir un debate enriquecedor para todas y todos. 

Finalmente, para cerrar todo este debate, el 27 de octubre  a las 10.30 (GMT-3) realizaremos un Webinar para presentar una sistematización del debate y los resultados de una consulta que tuvo más de 300 respuestas sobre instancias de participación en la gestión institucional pública. Si quieres participar registrate aquí.

Participa e invita a que otras personas para que también sean parte de esta discusión.

 

Comentarios

Yo iniciaria presentando la institución sus competencias y funciones.  Y a partir de ello iniciaria en los formularios o registros que necesiten esos usuarios un items de percepción sobre la satisfacción, calidad y acompañamiento al acceso   al bien o servicio.

En muchos organismos inclusive los mismos trabajadores desconocen cual es la competencia del organismo y sus funciones.

 

En respuesta a por Barbara Silva

Que buen punto Luciana Miguel, a veces un usuario piensa que la institución debería entregar determinado servicio, pero no está en sus atribuciones si no en las de otra organización. En este sentido, es muy importante que los organismos públicos hagan un esfuerzo por explicarles a los ciudadanos su quehacer. Si todas las instituciones realizaran bien esa labor, quizás los usuarios con esa información podrían hasta proponer colaboración entre organizaciones.

En respuesta a por luciana miguel

A través de la voluntad expresa de los estados para transferir el co-diseño y co-implementación a un conjunto de personas de todos los sectores y que representen a la mayor cantidad de actores, debatiendo, acordando y planificando políticas públicas con los temas de fondo para solucionar los requerimientos ciudadanos.

La prioridad es la lucha contra la corrupción que es el cáncer de nuestras sociedades  y que genera hoy y para siempre una falla en la distribución de recursos, decisiones, impidiendo acuerdos y promoviendo conflictos.

La promesa de igualdad que es una falacia(ya que ningún ser humano es ni debe ser igual a otro) reduce la posibilidad de sostener nuestra cultura y sociedad, se debe apalancar la democracia y la libertad de las personas, en equilibrio entre lo físico y lo psicológico.

Si realmente queremos hacer una mejora y generar participación de la ciudadania, debemos entender los procesos sociales desde cada comunidad y cada territorio, la gran deuda de los estados y los organismo internacionales multilaterales es que no se ha llegado con el lenguaje correcto o la promoción adecuada para que los ciudadanos se identifiquen con alguna responsabilidad o deber y no sólo se entiendan los derechos que tenemos todos.

Finalmente lo principal es llevar a una reflexión sin autocomplacencia o autoflagelación para descubrir que nos hace humanos, que nos hace buscar el equilibrio, que nos mantiene juntos y que nos lleva a trascender y a dejar una huella en algún lado del planeta que sirva de camino para los que vienen a nuestro lado y los que vendrán a futuro. 

En respuesta a por Barbara Silva

Gracias Hugo, por tu opinión y reflexión. Comparto contigo el punto de que la corrupción es un problema clave que deberíamos resolver, con mayor transparencia de parte de las instituciones e interés de la ciudadanía se debería contribuir, en parte, a reducir este mal, existen claramente otras causas que hay que abordar.

Otro punto que quiero destacar de tu comentario es la necesidad de no generar instancias de participación genéricas, deben comprender el contexto y adaptarse al territorio. Una institución pública que tenga oficinas en todos los niveles (nivel intermedio y/o local), debería considerar las particularidades del territorio para acercarse a la gente y promover de que ésta participe. No es lo mismo hacer un encuentro público en una ciudad, que en una localidad aislada sin conectivdad terrestre por ejemplo.

Muchas gracias,

Bárbara 

En respuesta a por Hugo Tarik Gutierrez

Hola Bárbara:

Frente al punto que destacas, coincido en que es fundamental reconocer contextos y customizar experiencias con base en requerimientos tanto del Estado como de los ciudadanos. En este proceso y a propósito de la transformación digital, creo que las inciativas Gov-tech podrán facilitar "momentos de encuentro" iguales a "necesidad y necesidad resuelta" que faciliten una mejor gestión institucional.  De hecho, la pandemia afirmó la necesidad de combinar datos y tecnologías para ofrecer mejores respuestas a los ciudadanos.

En respuesta a por Barbara Silva

Cordial saludo Bárbara. Me parece muy atinada la referencia a la presencia de las instituciones en todos los niveles (nacional, regional, local) para que esten representadas las respuestas específicas a problemas territoriales. En Colombia las políticas se ajustan a las necesidades territoriales desde perspectivas de arriba-hacia abajo, en la que lo local se supedita a lo nacional; la participación social y la territorialización de las politicas públicas no encuentra el escenario propicio para dar respuestas específicas a problemáticas locales.

En respuesta a por Barbara Silva

Hugo

 

Comparto tu comentario, sin duda que el centralismo, más expuesto en algunos países como el nuestro (Chile), y poco espacio a la participación ciudadana (siendo mas bien utilizada solo con fines electorales), ha generado una cultura desde la propia instancia gubernamental, municipal, donde la participación ciudadana y consideración de los territorios tiene mas bien un valor desde el clientelismo político, son muy pocos los servicios públicos, municipios-y ahí un gran desafío-en donde la participación ciudadana es parte del DO, desarrollo organizacional y cultura de la institución.

Un ejemplo desde el mundo municipal Chileno, donde se elaboran los Planes de Desarrollo Comunal PLADECO, carta de navegación de las comunas,  muchas veces con una alta participación del tipo consultiva, pero nunca se les rinde cuenta en relación al nivel de cumplimiento. 

En respuesta a por Hugo Tarik Gutierrez

Que exista un buzon de opiniones acerca del servicio, pero con la garantia de que van a ser leidos y escuchados osea que se tome en cuenta la opinion de las personas de manera no simulada para identifciar verdaderamente las areas de oportunidad.

En respuesta a por Barbara Silva

Gracias Eduardo por tu aporte. Muchas veces las organizaciones abren estas y otras vías de comunicación con la sociedad sin diseñar o pensar la etapa más importante que es cómo continuar con el proceso, cómo atender esos reclamos o comentarios, cómo conectar luego con las personas y sus problemáticas. Así muchas veces los mecanismos de participación resultan meramente enunciativos, se quedan en la intensión, terminan por no activarse o disiparse rápidamente; ello genera mucha desilusión en la gente y explica muchas veces el tipo de relaciones que establecen hoy las ciudadanías con sus organizaciones. 

Se abre a partir de aquí un punto muy interesante: más allá de los medios e instrumentos o vías que se pretendan abrir para interactuar con las comunidades, lo realmente importante es diseñar dispositivos de dialogo en los que se alineen las posibilidades de un@s y otr@s, una especie de sintonía entre las sociedades y sus organizaciones que habilite una interacción efectiva.

En respuesta a por Babel

¡Hola a todas y todos! Un punto de buen arranque para incentivar la participación ciudadana de las personas usuarias de un servicio podría ser explicarles sus derechos, los servicios que recibirá de determinado servicio, tiempos de entrega, etc. Pero también en este primer contacto podemos ofrecer un primer medio de contacto: redes sociales, teléfono, oficina física. Es un nivel de atención ciudadana, no precisamente implica un nivel de participación, pero que es un paso fundamental para que la ciudadanía cuente con información. 

En respuesta a por Barbara Silva

Y qué tal si el propio diseño del servicio se realiza con la ciudadanía? Se abriría una oportunidad para conocerlo mejor, para empoderarse, para auditarlo, además que aumenta la posibilidad de que el servicio realmente genere valor público. 

En respuesta a por danimberg

A veces se piensa que dando respuestas en lo macro es el inicio de todo, en mi experiencia las políticas públicas van de abajo hacia arriba, el problema con la implementación de estas es que cuando son ejecutadas ya no cambian de abajo a arriba sino que  la postura es de arriba a abajo, por lo cual los cambios y las ejecuciones ya no sirven en la evaluación, si bien se inició de abajo así debe continuar, pues los problemas y soluciones los da el propio ciudadano en sus problemas diarios y no se le escucha  o atiende en los buzones, ya que al llegar a el administrativo (este) piensa que no son aplicables porque las ordenes viene de una línea  autoritaria o ejecutiva  superior

En respuesta a por Barbara Silva

Gracias por tu comentario  J Enrique Hernández, lo que expones es un dilema que viven los funcionarios públicos, finalmente deben cumplir las órdenes de sus superiores en organizaciones muy jerarquizadas. Por eso nuestra discusión apunta a que la participación ciudadana debe permear la gestión institucional, y eso significa que influya en los instrumentos de gestión de una organización, en sus proyectos, en sus planes, en sus presupuestos, en sus programas de evaluación, etc. en la medida de que la participación está dentro de la gestión se hace parte de la organización. 

En respuesta a por JEHans